En funcionamiento desde octubre de 2010, y con una inversión superior a los 29 millones de euros, la nueva Terminal del Aeropuerto de León es un edificio unitario, funcional y flexible que multiplica la capacidad y la operatividad del aeropuerto. El equipo responsable del proyecto da respuesta a los diferentes requerimientos funcionales permitiendo convertir este histórico aeropuerto, cuyo origen se remonta a 1920, en un ejemplo original y práctico de arquitectura aeroportuaria.

El Edificio Nuevo Terminal es un edificio de planta casi rectangular protegido por una cubierta ligera apoyada sobre 12 costillas metálicas de grandes luces. La malla estructural principal en planta baja, es de 10 m. x 10 m., si bien ésta varía según las partes del edificio, al tratarse de una malla no perpendicular al plano horizontal del suelo. En lado aire se dispone de una fila de pilares metálicos, situados en el eje B, como soporte de la cubierta y forjado superiores (zona de ampliación Fase 2). Las fachadas del edificio son acristaladas en sus lados mayores. En los testeros menores se mantienen ciegas, aunque también aparecen huecos, igualmente en vidrio.

El edificio en sí tiene forma de ala, puesto que su sección transversal emula un perfil aerodinámico orientado hacia el lado aire y posee además un piso superior que de momento sólo será empleado para uso privado, creado en previsión de futuras demandas, así como la capacidad de crecer hacia el lado aire y por sus extremos. Se ha proyectado un núcleo de comunicación vertical, situado en la pastilla central de usos, y con acceso al vestíbulo lado tierra, compuesto por una escalera y un montacargas, que comunican la planta baja a nivel + 0.00 m. con la superior a nivel + 5.40 m. dedicada a las instalaciones. 

Para la cubierta del nuevo edificio terminal se proyecta una estructura metálica formada por vigas HEB- 500 y viguetas metálicas, apoyadas en pórticos estructurales de acero y todos los elementos de ensamblaje que procedan, como soldaduras, tornillería, remaches, etc. La evacuación de las aguas pluviales se lleva a cabo mediante el canalón que discurre en el frente lado tierra y luego descarga en bajantes rígidas. 

En cuanto a los cerramientos exteriores se definen hasta nueve tipos de muros cortina, atendiendo a su modulación, su inclinación, la disposición del perfil respecto al vidrio, ya sea exterior o interior, etc. Los cerramientos acristalados, estructurales y semiestructurales, se ubican en todo el edificio, así en el vestíbulo lado tierra, en las sala de embarque y sala de recogida de equipajes lado aire, en los vestíbulos, sobre facturación… y el gran lucernario que corta el edificio longitudinalmente también se realiza en muro cortina.

Los pavimentos son de piedra natural. Se proyecta un suelo predominante de mármol, tanto en las zonas públicas como privadas. La singularidad de este suelo radica en su despiece variable, alternando piezas de diferente tamaño, todas ellas con una de las dimensiones de 90 x 90, 90 x 60, 90 x 45. En cuanto a la estética final, nunca coinciden las juntas en uno de los sentidos, siempre van contrapeadas. Todas las piezas están recibidas con mortero de cemento con arena de río. Los revestimientos verticales son de gres porcelánico.

Los falsos techos son de paneles de aluminio y se sitúan en locales de oficinas, salas de enfermería, y dependencias de la Guardia Civil, limpieza, lactancia, botiquín, en aseos públicos y privados, locales de Rent a car y Lost & Found, pasillo de embarque, aduana, cocina, almacén, venta de billetes, sala de autoridades y oficinas. Se trata de un falso techo de Hunter Douglas modelo Luxalon 300C sistema C-Grid consistente en paneles de aluminio lacados con perforaciones redondas de diámetro, con velo acústico termoadherido.

El falso techo de madera maciza se sitúa en el vestíbulo lado tierra y se trata de madera maciza, sistema lineal abierto de Luxalon, de la casa Hunter Douglas de primera calidad. Lamas de madera maciza, servidas en largos variables. Los paneles van suspendidos de perfiles primarios en T de acero galvanizado, separados una distancia constante a ejes marcando la modulación, y fijados los perfiles primarios a la estructura superior por medio de varillas. El falso techo de listones de madera se coloca en el vestíbulo lado aire y se compone de madera maciza Luxalon, también de la casa Hunter Douglas, sistema grill, totalmente registrable, formado por parillas colgadas, mediante clips de fijación, a los perfiles primarios de soporte en T de acero galvanizado, ambos de color negro, separados una distancia constante a ejes, fijados a la estructura superior por medio de varillas, conformadas por listones de madera maciza separados una distancia constante a ejes.

Se ha previsto 1.800 m2 más de cubierta del lado aire preparados para un primer crecimiento de oficinas, y de sala de embarque. Dicha ampliación, disfrutaría de unas vistas privilegiadas de la plataforma y la pista. Si existiera en el futuro una mayor necesidad de espacio bastaría con repetir el número de crujías metálicas de la sección hasta alcanzar las necesidades deseadas, sin molestias ni perturbaciones para el pasajero y el aeropuerto.

La sección adquiere un mayor volumen en aquellas zonas en las que existe una cantidad superior de pasajeros como es el vestíbulo de lado tierra, donde se concentran los pasajeros de salidas y llegadas. La altura se reduce según nos aproximamos al control de pasaportes, acompañando con la arquitectura el estrés sufrido por el pasajero en dicho punto. Una vez superado este, la relajación del pasajero se ve apoyada con la visión del lucernario. El tramo final del recorrido es el vestíbulo de salidas, donde el falso techo horizontal acompaña al pasajero e impulsa su vista hacia el cielo. Los lucernarios delimitan de una manera virtual las diferentes bandas funcionales que se van sucediendo tanto en el proceso de salidas como en el de llegadas.