Información sobre la organización arquitectónica de los monasterios de la orden del Císter conocida por su sobriedad ornamental. Los capiteles, canecillos y otros espacios de las iglesias y dependencias monásticas cistercienses se ven sólo animados por motivos vegetales o geométricos. A diferencia de iglesias parroquiales o monásticas de Cluny, las iglesias del Císter se pintaban de blanco, no empleándose pinturas murales figuradas y las ventanas sólo podían tener cristales blancos. No hay que confundir austeridad con falta de medios, pues la mayor parte de los monasterios suponen un despliegue de medios impresionante, sobre todo teniendo en cuenta, el entorno donde se desarrollaron.