Tres arquitectos alicantinos han terminado en Viena un conjunto de viviendas sociales que quiere dejar atrás los bloques para convertirse en un barrio con identidad propia. Vicente Iborra, Iván Capdevila y Javier Yáñez han tardado 13 años en levantarlo. Han sido lustros de negociaciones, cambios, trabajo y finalmente, construcción. Este es el nuevo barrio.

Recuerdan que partieron de la hostilidad del lugar y en afrontarla basaron su estrategia. La parcela estaba rodeada de intenso tráfico, flanqueada por una línea de metro elevada y atravesada por una línea eléctrica de alta tensión “¿Se puede pedir más?”, bromean los arquitectos. “Era el típico resto de terreno generado por las propias estructuras que lo rodean”. Estos proyectistas vieron ese resto sin potencial inmobiliario como su oportunidad para generar un nuevo tipo de vida en las afueras de la ciudad.

Viena está rodeada de campos de cultivo, y la planta de su nuevo vecindario alude a esa circunstancia. Los arquitectos españoles tomaron la idea del parcelamiento irregular de los cultivos y esa irregularidad terminó convirtiéndose en una estrategia para la flexibilidad y los cambios durante 13 años. El proyecto final, que se comenzó a construir en 2013, aumentó la densidad y la altura de las viviendas para marcar una referencia de barrio y para extender la ciudad convirtiéndola en espacio público, abierto. Por eso ahora, uno puede atravesarlo para llegar hasta la parada del metro.

Source: Un barrio en lugar de un bloque