El proyecto trata de la reforma y ampliación del antiguo Instituto mental de Santa Creu (1886-1910) en Nou Barris, proyectado por el Dr. Emili Pi i Molist y el arquitecto Josep Oriol Bernadet. Actualmente, el edificio concentra casi la totalidad de los servicios municipales del barrio: las oficinas del distrito, la biblioteca, los servicios técnicos y  el cuartel de la Guardia Urbana.

El edificio existente, de menor dimensión que el original por las diferentes demoliciones a lo largo del tiempo, es una construcción mineral a base de muros de fábrica mixta de ladrillo cerámico y piedra. El espacio se organiza a través de una secuencia de patios con estructura de claustros rodeados por naves longitudinales y transversales. A causa del interés patrimonial de la edificación, el proyecto rehabilita el espacio en planta baja y plantea una ampliación programática mediante una edificación por debajo del patio exterior (planta subterránea). A pesar del soterramiento, se conserva la antigua sala de autopsias de planta hexagonal situada en el centro del patio. La planta sótano reduce el impacto visual que implicaría una ampliación programática convencional ocupando el espacio del patio exterior con una nueva edificación y dota a la nueva plaza de una condición de espacio público.

Estrategia tectónica:

El vaciado del patio central implica el soporte de las edificaciones existentes mediante muros pantalla de hormigón armado en todo su perímetro. Estos  muros quedan arriostrados mediante unas paseras de hormigón armado, que conectan los edificios perimetrales con la plaza central. A la vez, la plaza es la cubierta del equipamiento subterráneo. Toda la estructura es de hormigón visto y todos los cerramientos son ligeros. En el exterior, los acabados son de acero galvanizado y en el interior con tableros de DMF acabado para pintar. Todas las carpinterías exteriores son de madera de pino laminado.

Estrategia programática:

A nivel de uso el proyecto mantiene el programa más público en la planta baja y reubica las dependencias más privadas del cuartel; como despachos, vestidores y salas de reuniones en la edificación subterránea, en el centro del patio. Se reutiliza la antigua construcción de planta hexagonal como lucernario del edificio subterráneo para asegurar la entrada de luz natural en el centro de la nueva construcción. Perimetralmente se plantean dos patios con vegetación y árboles que proporcionan ventilación, iluminación y vistas a todas las dependencias de uso continuado.

Estrategia energética:

Se ha priorizado la mejora de la eficiencia energética del equipamiento favoreciendo el comportamiento pasivo de la instalación para reducir el consumo energético del edificio. Las características propias del edificio, tales como la construcción subterránea y el uso de hormigón armado para la estructura, favorecen la disipación de las cargas internas del edificio, disminuyendo así la demanda energética de los sistemas activos del clima. A nivel pasivo, se favorece la ventilación transversal, mediante aberturas practicables, a todas las zonas de trabajo y, en el diseño de los envolventes exteriores, se ha dispuesto todo el aislamiento por banda exterior a la estructura, para maximizar la inercia térmica de la construcción.

Source: dataAE