Constituye un hito del paisaje urbano del Madrid moderno y un referente de la arquitectura española contemporánea. Sus 107 metros de altura se distribuyen en 28 plantas dedicadas a espacio de oficinas, de las cuales 5 son de doble altura, diáfanas y sin pilares. Con una superficie tipo de 1.335 m², las plantas son libres, abiertas en torno al núcleo central de ascensores y servicios. Practicidad y conveniencia se potencian con una dotación de 411 plazas de garaje, aproximadamente 1 plaza por cada 90 m² que incluye plazas destinadas a vehículos electrónicos y de carpooling. Además, el edificio cuenta con 58 aparcamientos para bicicletas.Obra maestra de Sáenz de Oiza. La rehabilitación preserva su esencia y lo proyecta al futuro dotándolo de altas prestaciones y el máximo confort. La composición general de la fachada responde al criterio de conjugar superficie totalmente acristalada, con una carpintería muy sólida, realizada en acero “Cortén”, reforzada con una serie de líneas horizontales que subrayan la organización interior y el carácter ininterrumpido de los pisos, sin estructura vertical alguna.