El proyecto original de 1974 por el arquitecto español Antonio Lamela, en plena crisis del petróleo, buscaba la “climatización natural y autoprotección”, lo que se plasmó en la inclinación de los vidrios y el menor asoleo posible. El edificio destinado exclusivamente a oficinas, supuso un hito en la configuración urbana y fue la viva expresión de la realidad contemporánea en el Madrid del siglo XX. El inmueble ha sido catalogado arquitectónicamente por sus valores tipológicos, constructivos y estilísticos de su fachada.

Fue completamente rehabilitado en el año 2005 por el estudio Lamela, con el fin de ganar superficie de vidrio prestando especial al ahorro de energía y el control de la radiación lumínica, obteniendo así la certificación LEED platino. Se pretendió crear un “negativo” del proyecto primitivo alterando la proporción hueco-vano pero manteniendo el mismo concepto y cambiando el tono de color. La fachada interior se simplificó realizando un muro cortina vertical con pasarelas de limpieza intermedias.

Source: REMODELACIÓN DE EDIFICIO DE OFICINAS GÉNOVA 27