La ermita, situada al Nordeste de Tenerife, protege a la virgen del viento de la costa con su fachada curva de hormigón rugoso dejando paso a la luz sutilmente, a través de los vidrios azules incrustados en el hormigón. La configuración final responde a la necesidad de adaptación de la construcción al reducido e irregular solar, la escasez de medios y la naturaleza, en parte de autoconstrucción, de mucha de la arquitectura de la aldea.

Source: Una ermita austera y comunal