Antonio Gaudí construyó el Palacio Episcopal como residencia episcopal aunque nunca llegó a cumplir este objetivo y poco a poco se fue configurando la idea de crear un museo en su seno. En 1913, junto a la consagración de la capilla, se inauguró el Museo de la Epigrafía Romana y en 1936 intentó abrirse el Museo de las Peregrinaciones que, sin embargo, se truncó a consecuencia de la Guerra Civil. No fue hasta 1963 cuando en el Palacio se abrió al público el Museo de los Caminos, atesorando una de las colecciones de arte sacro más importante del Noroeste peninsular español.

Source: Caminos que llevan al museo