El Pabellón M de Monterrey fue proyectado por el arquitecto Agustín Landa Vértiz y, tras su fallecimiento en 2015, ha sido llevado adelante por su hijo, Agustín Landa Ruiloba. En el centro de la composición se encuentra el auditorio, que es ya un referente en el panorama urbano mexicano, cuya forma ovoide parece recordar al auditorio Parco della Musica de Roma proyectado por Renzo Piano. Su objetivo es recuperar el centro público, comercial y cultural de la ciudad en el lugar ocupado anteriormente por el Mercado Colón.

El programa, que ha sido modificado varias veces y en el cual había sido previsto dos torres y un pabellón central, se conforma por una torre de 52 plantas, un auditorio para 4.500 espectadores, 6 plantas de espacios comerciales y oficinas, aparcamiento, helipuerto y un puente que conecta con unos grandes almacenes situados al otro lado de la Avenida Juárez.