La Torre Astro, de 41 plantas, ha sido renovada por el estudio madrileño Lamela, con el fin de mejorar el aislamiento y la estanqueidad de las fachadas de vidrio y acero, e incorporar sistemas de climatización más eficientes al edificio original, construido en 1974 por Albert Donker. Además se ha elaborado una nueva estética a la construcción logrando que las bandas verticales de las fachadas se prolongen hasta los últimos pisos, para aumentar la sensación de esbeltez y ocultar las plantas técnicas retranqueadas en la cubierta.