El edificio del Rijksmuseum de Ámsterdam fue proyectado a finales del siglo XIX por el arquitecto holandés Pieter Cuypers. En 2001, tras ganar un concurso internacional, el Gobierno holandés encargó la ampliación del edificio a Cruz y Ortiz. Generaron un gran vestíbulo de recepción que une los patios del edificio, y sobre el que se han dispuesto unas grandes estructuras métalicas que contribuyen a generar una nueva atmósfera. Además de la intervención en el edificio principal, se proyectaron dos nuevos edificios; el “Asian Pavilion”, donde se exhiben las colecciones asiáticas del museo, de díficil encaje en el discurso expositivo principal, y el “Entrance Building”, destinado al acceso del personal del museo.