Descubierta a finales del siglo XIX, la Villa Romana de la ciudad de León (Navatejera) fue declarada Bien de Interés Cultural en 1931. Cuenta con dos zonas diferenciadas, la parte urbana o residencial, tapizada de mosaicos en parte y con zonas calefactadas de hipocausto, y la parte rústica o de explotación agropecuaria, aparte de una sección de dudosa utilización cultural y planta cruciforme que se ha asociado al mundo paleocristiano.

Source: Una joya que desea brillar